La tarea de separación del lomo bovino consiste en cortar el solomillo de la pierna. Este corte es de gran importancia, ya que existe una marcada diferencia de valor entre ambas partes. Esta máquina automatiza la operación de corte mediante una adecuada estabilización de la canal y una precisa localización de la trayectoria de corte.
En la entrada, la media canal se posiciona sobre el transportador trasero para su estabilización. A continuación, un transportador auxiliar toma el control del gancho de suspensión para mantener una velocidad constante y mitigar cualquier movimiento brusco. La media canal avanza a través de la máquina, momento en el cual el cuarto trasero es escaneado por nuestro sistema de visión. El software analiza la pieza para determinar diversos parámetros (posición de los huesos de la cadera y la cola, orientación, lateralidad —derecha o izquierda—, etc.).
El sistema de automatización calcula el patrón de corte optimizado según los requisitos del cliente y transmite dicha información al robot. Seguidamente, una sierra de cinta —manipulada por el robot— se introduce en el cuarto trasero para seccionarlo en dos partes. El lomo cae sobre el transportador y se dirige hacia la línea de procesamiento de lomos, mientras que la pierna continúa su recorrido por la cadena principal.